Salud Celular

El servicio

Una sesión de BEMER de principio a fin

Las sesiones en avenida de Mistral, 40, son solo con cita previa y la aplicación dura unos ocho minutos. Lo que sigue describe la visita entera, de la reserva a la salida, incluidas las razones para no reservar.

La reserva

Las sesiones son solo con cita previa. No hay atención de paso: cada visita ocupa una franja reservada de antemano, y el equipo está disponible durante esa franja y no fuera de ella. Presentarse sin haber concertado hora no sirve de nada.

La reserva se cierra por escrito o por teléfono, con día y hora concretos. En ese momento se plantean dos preguntas que conviene resolver antes de desplazarse: si hay algún implante médico activo y si hay un trasplante con tratamiento inmunosupresor. Son las dos contraindicaciones declaradas por el fabricante y se detallan al final de esta página. Si alguna de las dos aplica, la respuesta correcta es no reservar.

La llegada a avenida de Mistral, 40

La dirección está en el barrio de Sant Antoni, en el Eixample de Barcelona. La avenida es fácil de identificar porque rompe en diagonal la retícula del ensanche y tiene un paseo central peatonal. Las indicaciones concretas de portal, y la parada de metro más próxima, se confirman al reservar.

No hace falta ninguna preparación previa. No hay que venir en ayunas, ni traer informes, ni suspender nada, ni traer ropa de recambio. Este último punto tiene una explicación física y se aborda más abajo: la ropa se queda puesta.

La conversación previa

Antes de la aplicación hay una conversación breve. Sirve para tres cosas: repasar las contraindicaciones en voz alta, describir qué es el aparato y qué no es, y resolver dudas sobre el manejo del equipo.

Sobre lo que el aparato es, la referencia válida es el fabricante, no el establecimiento. La finalidad prevista que declara es «estimular el flujo sanguíneo en los vasos sanguíneos pequeños y muy pequeños (microcirculación), y aliviar determinadas condiciones clínicas». El mismo fabricante describe la terapia PEMF como «un tratamiento coadyuvante» que «no puede sustituir a una terapia prescrita médicamente». Esa segunda frase es la más importante de esta página.

Salud Celular es distribuidor, no consulta médica. No diagnostica, no interpreta pruebas y no establece pautas. Las preguntas clínicas corresponden a un médico. La lista completa de indicaciones aprobadas y las tarifas están en la página del equipo.

El aplicador

El aplicador principal es una esterilla de cuerpo entero. Se extiende sobre una camilla y se conecta a la unidad de control, que es donde se selecciona el programa y donde corre el temporizador. La persona se tumba sobre la esterilla. Nada se sujeta al cuerpo, nada se coloca encima.

No hay electrodos, ni gel conductor, ni adhesivos, ni necesidad de contacto con la piel. El aplicador genera un campo electromagnético pulsado, y un campo magnético atraviesa el algodón, el poliéster y el aire sin desviarse de forma apreciable, porque ninguno de esos materiales es magnético. De ahí que la ropa se quede puesta: quitarla no cambiaría nada. Como mucho se retiran el calzado y el abrigo, por comodidad.

La duración de la aplicación

El manual del fabricante describe tres modos de terapia de campo magnético: intensidad constante, de ocho minutos; programas de intensidad creciente, de entre ocho y veinte minutos; y un programa nocturno de varias horas, que no se emplea en sesión presencial. La duración queda fijada al seleccionar el modo. La unidad de control la cuenta y el programa se detiene solo: no hay que vigilar el reloj ni avisar de nada.

En cualquiera de los casos la aplicación es corta, y conviene saberlo de antemano. Lo que determina la duración real de la visita no es el programa, sino la conversación que lo rodea. Una primera cita ocupa bastante más que las siguientes, y casi todo ese margen se va en hablar, no en la esterilla.

Lo que se percibe durante la sesión

Prácticamente nada. Merece la pena decirlo sin rodeos, porque es la pregunta que más se repite y porque la respuesta honesta decepciona a quien esperaba otra cosa. La esterilla no calienta, no vibra, no produce hormigueo y no hace ruido. Durante la aplicación, la experiencia sensorial es la de estar tumbado en una camilla. La única señal de que el programa está en marcha es la pantalla de la unidad de control.

La ausencia de sensación no significa nada, ni a favor ni en contra. El campo no está diseñado para percibirse, igual que no se percibe la señal de un teléfono móvil. Quien busque una sensación como confirmación de algo no la va a encontrar en esta sesión, y tampoco tendría por qué buscarla: lo que se nota no es un indicador de nada.

Nada entra en el cuerpo

No hay agujas, ni inyecciones, ni sueros, ni cápsulas, ni cremas, ni nada que haya que tragar. La piel no se abre en ningún momento. Tampoco se administran ni se venden suplementos. La sesión consiste, en su totalidad, en permanecer tumbado sobre un aplicador conectado a la red eléctrica durante los minutos que dure el programa.

Al terminar

La persona se incorpora, se calza y se marcha. No hay reposo, ni vendaje, ni pauta posterior. La visita no obliga a reservar tiempo después ni a organizar el día a su alrededor.

La siguiente cita, si se quiere, se fija en ese momento o más adelante. La frecuencia de uso no es una decisión que corresponda tomar en el mostrador: el manual describe el manejo del equipo, y cualquier cuestión clínica es competencia de un médico.

Razones para no reservar

El fabricante declara dos contraindicaciones. Son motivo suficiente para no concertar una cita:

No son advertencias de letra pequeña. Si alguna de las dos situaciones concurre, no hay sesión, y decirlo al reservar ahorra el desplazamiento.

Hay una tercera razón, de otra naturaleza. Quien venga esperando una intervención sobre una enfermedad concreta debería hablar antes con su médico, que es quien conoce el caso. El fabricante sitúa la terapia PEMF como coadyuvante y no como sustituto de una terapia prescrita, y esa distinción se sostiene también dentro del local.

Lo que la investigación publicada ha examinado es una cuestión aparte, con sus poblaciones y sus diseños: voluntarios sanos, personas con diabetes, adultos con hipertensión y un trabajo preclínico que no se realizó en humanos. Los cuatro estudios, con su población y su diseño indicados, están en la página de evidencia.

Una sesión descrita con exactitud resulta menos atractiva que una descrita con adjetivos. También es la única manera de que alguien decida antes de venir, en lugar de descubrir tumbado en la camilla en qué consistía.

Salud Celular es distribuidor autorizado de BEMER, no una consulta médica. Esta página es divulgativa: no diagnostica, no prescribe y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. El fabricante describe la terapia PEMF como «un tratamiento coadyuvante» que «no puede sustituir a una terapia prescrita médicamente». Cualquier duda clínica corresponde a un médico.